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Colombia

Fuentes: Grupo de refugiados colombianos en Asturias Luciano Romero Molina.

4º Informe de la Delegación Asturiana de Verificación de la Situación de los Derechos Humanos en Colombia. Edita Ayuntamiento de Gijón. 2008

Un programa solidario en Xixón ante la crisis de los Derechos Humanos en Colombia

"Seguiremos denunciando el atropello sin tregua al que está sometido el movimiento sindical en Colombia mediante amenazas, hostigamientos y persecución a través de llamadas telefónicas, y el asesinato constante de militantes y líderes sindicales, en flagrante violación de los convenios fundamentales de la OIT por el hecho de luchar por los derechos fundamentales de la clase trabajadora"

Central Sindical Internacional, al condenar el asesinato en Colombia de cinco sindicalistas en abril y mayo 2009.

En Colombia, un país formalmente democrático, hay un conflicto militar de más de 60 años de evolución en el que la mayoría de las víctimas son la población civil; además hay altos niveles de impunidad y de responsabilidad oficial en la ejecución de crímenes de lesa humanidad.
El gobierno de Colombia ha sido condenado en tribunales nacionales y en la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la responsabilidad oficial en crímenes de guerra contra la población civil, consistentes en masacres, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, pero hay denuncias también por detenciones masivas e ilegales.
Esta realidad no la muestran los medios masivos de comunicación. Por eso en Europa se ve como normal que el gobierno colombiano siga contando con proveedores de armas y valedores políticos tanto en Estados Unidos como en España, violando normas que limitan o prohíben la venta de material de guerra a países con conflicto militar interno y ayudando al lavado de cara de un gobierno y un estado copados en amplios sectores por los intereses del paramilitarismo y del narcotráfico.

La virulencia de los ataques contra la población civil obligó a por lo menos 4 millones de personas a huir de sus tierras y hogares, muchas de ellas hacia Ecuador y Venezuela, en tanto que Estados Unidos y la Unión Europea, que son grandes proveedores de armas para Colombia, cerraron sus fronteras para los perseguidos en nuestro país, como se constata en las estadísticas de asilo y refugio de España para el 2009, en los que aparecen los ciudadanos de Nigeria, Costa de Marfil y Colombia -en ese orden- como los mayores demandantes de asilo.

Frente a la crisis grave, sostenida, sistemática de los derechos humanos en Colombia, la Agencia Asturiana de Cooperación y el Ayuntamiento de Xixón mantienen desde el 2001 el Programa de Atención a Víctimas de la Violencia en Colombia, expresión concreta de su compromiso solidario con la defensa del derecho a la vida y de su decisión política de ayudar a proteger de manera temporal a personas de sectores que sufren graves persecuciones en ese país.

En Colombia se sigue danto tratamiento de enemigo interno a los sindicalistas y defensores de los derechos humanos, a los opositores políticos y a las personas y comunidades que se oponen a las privatizaciones de servicios y terrenos públicos, o a los planes de inversión y saqueo de las empresas multinacionales.

La estigmatización de la tarea de esos segmentos de población y los ataques que recibieron durante el 2009 los mantiene como población especialmente vulnerable.

Las actividades ilegales de los organismos de seguridad del Estado colombiano contra los defensores de los derechos humanos, incluyen el espionaje contra altos funcionarios de misiones internacionales de verificación internacional y contra las víctimas o familiares que dan su testimonio.

Como parte del Programa de Acogida se realiza una visita anual para contrastar la evolución de los derechos humanos. En el 2009 se realizó la V Visita Asturiana de Verificación de los Derechos Humanos en Colombia. El informe de la visita reafirma que Colombia siguió siendo el país más peligroso del mundo para el ejercicio de la actividad sindical, el segundo país con más refugiados internos, uno de los países con más víctimas de minas antipersona, un país con elevados índices de impunidad, violencia, corrupción e inequidad social, por lo que sigue siendo necesaria la protección internacional.

4º Informe de la Delegación Asturiana de Verificación de la Situación de los Derechos Humanos en Colombia. Edita Ayuntamiento de Gijón. 2008

Un programa fortalecido

El Programa de acogida fue fortalecido durante el 2009 gracias al compromiso de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, Sr. Rafael Palacios, y de Churruca (Jesús Montes Estrada) por el Ayuntamiento de Xixon.

Este año el Programa mantuvo el criterio de acoger a personas provenientes de sectores sociales consideradas por la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos como especialmente vulnerables:

1. Sindicalistas

2. Defensores de los derechos humanos

3. Dirigentes agrarios e indígenas

A diciembre de 2009, el Programa Asturiano de Atención a Víctimas de la Violencia en Colombia, recibió y atendió en Xixón a 61 personas, de las cuales 27 era sindicalistas, 8 dirigentes campesinos e indígenas y 26 defensores/as de los derechos humanos, todos amenazados de muerte y sometidos a hostigamientos, algunos son sobrevivientes de atentados.

De las 61 personas atendidas, uno, LUCIANO ROMERO MOLINA, sindicalista despedido de la Nestlé, refugiado en Asturias y residente en la calle Puerto de Leitariegos de Xixón entre octubre de 2004 y abril de 2005, fue detenido ilegalmente por la policía en la ciudad de Valledupar, torturado y entregado a un grupo paramilitar quien lo asesinó de cincuenta puñaladas en la noche del 10 de septiembre de 2005.

De las otras sesenta personas:

41 están en Colombia

10 residen en la Unión Europea

6 están asilados

3 residen en La Calzada hasta enero de 2010.

Testimonio de Emiro Navarro, un día antes de su regreso a Colombia. Emiro es dirigente campesino, refugiado en Xixón, acogido por el Programa Asturiano entre marzo y septiembre de 2009.

Nunca olvidaré a Xixón

Emiro es un campesino y sindicalista de FENSUAGRO-CUT de la región Caribe. Afirma que la tierra está en pocas manos y que los campesinos no tienen tierras para trabajar y por eso hay pobreza. "A los pocos que tienen un pedazo de tierra se la quitan con violencia los paramilitares". Afirma que en Sucre y otras regiones del país hay hambre porque el estado no garantiza la producción nacional, ni da recursos a los campesinos para trabajar la tierra. Además hay mucho intermediario en la comercialización de alimentos y encarecen los precios al consumidor, dijo. "Los trabajadores campesinos sin tierra sufren mucho, no tienen derechos laborales, ni seguridad social, su salario es muy bajo, por debajo del mínimo legal por largas jornadas de trabajo que superan las 10 horas por día. Los indígenas zenú vienen siendo masacrados, amenazados y desplazados hacia ciudades como Cartagena, Barranquilla o Montería. Hay casos de detenciones arbitrarias como la de Carmelo Agámez, luchador agrario víctima de un montaje judicial para apresarlo". Emiro compartió el testimonio de su vida y de las persecuciones con personas solidarias que apoyan el programa de acogida, visitó juntas de vecinos y compartió senderos con un grupo de montaña de La Calzada. Le gustó mucho el haber encontrado espacio para llegarle a un millar de jóvenes de varios institutos de Xixón y de Asturias. Dijo que a su organización, el Sindicato de Trabajadores Agrarios de Sucre -que cubre 12 municipios- persiguen a los afiliados por luchar por el derecho a la tierra y por la constitución de una zona de reserva campesina para evitar que les quiten las tierras conquistadas. "A mi sindicato le asesinaron al presidente, luego al fiscal y después desaparecieron a un asesor y centenares de afiliados han sido asesinados o perseguidos. A mí por poco me matan los paracos, en mi lugar mataron al compañero que viajaba conmigo a organizar a los campesinos". Denuncia que la fuerza pública en las llamadas zonas rojas incomunica y bloquea a las comunidades mediante retenes donde controlan la entrada y salida de mercancías y de personas civiles que son vistas como auxiliadores de las guerrillas. "A cada rato sufrimos bloqueos, en cambio las multinacionales no tienen obstáculo para moverse buscando petróleo y oro, tras ellos vienen más militares y paramilitares y más masacres y más desplazamientos, pues no quieren tener como vecinos a campesinos ni a indígenas a menos de 10 kilómetros a la redonda". El sindicato campesino de Sucre casi desaparece por la persecución y la arremetida contra sus afiliados y dirigentes, pero las comunidades quisieron seguir luchando por el derecho a la tierra. Emiro ya se fue de Xixón. Empacó sus pocas cosas, libros y ropa, unos playeros nuevos, dulces para el hijo y un par de botellas de sidra para sus compañeros. "En Asturias aprendí cosas de otra cultura, conocí organizaciones solidarias, algunas tienen pocos afiliados pero se esfuerzan por hacer cosas que sirvan. No olvidaré nunca a Xixón y la tranquilidad, la solidaridad que me brindó por medio año. Me fortaleció para continuar luchando. Ojalá los asturianos mantengan su solidaridad, recuperen toda su cultura y regresen a la tierra a producir sus propios alimentos."